11 de junio 2025
En un acto cargado de dignidad, justicia y memoria, el Gobierno del Estado de Morelos, a través de la Secretaría de las Mujeres, participó en la Jornada de Atención a las Mujeres Agraristas, convocada por el Registro Agrario Nacional (RAN). El evento reafirmó el compromiso institucional de visibilizar y legitimar el papel histórico de las mujeres en la vida agraria del estado.
“Nombrar para Reparar: Una Ética Pública con Perspectiva de Género”
Clarisa Gómez Manrique, titular de la Secretaría de las Mujeres, destacó que “reconocer a las mujeres agraristas no es sólo un acto legal, es también un acto de memoria, justicia y reparación. Estas acciones reescriben la historia desde otra ética pública: la que escucha, nombra y legitima a quienes han sido invisibilizadas por años”.

Durante la jornada, se entregaron certificados parcelarios, credenciales agrarias y listas de sucesión a mujeres y hombres integrantes de núcleos agrarios de distintas regiones del estado. Estos documentos no sólo garantizan certeza jurídica, sino que también fortalecen la paz comunitaria y la continuidad de los derechos en el campo.
El evento contó con la participación de figuras clave en el ámbito agrario y de género: Miguel Ángel Álvarez Castro, representante del RAN en Morelos; Katya Isabel Herrera Quevedo, titular de la Oficina de Representación de la Procuraduría Agraria en el estado; y Gabriela Rangel Faz, directora general de Igualdad de Género en la Propiedad Social de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu).
La presencia de estas autoridades subrayó la importancia de articular esfuerzos entre instituciones para garantizar que las mujeres del campo accedan plenamente a sus derechos, reconociendo su papel como sujetas activas en la construcción del territorio y la vida comunitaria.

El Gobierno de Morelos, “La tierra que nos une”, ratifica su compromiso con una nueva forma de hacer política: más justa, igualitaria y profundamente humana. Este reconocimiento a las mujeres agraristas es también una apuesta por la transformación cultural, donde la memoria y la legalidad se entrelazan para construir un presente más equitativo.