
CUANDO EL LEGADO ENCUENTRA NUEVOS COLORES
Hay mujeres que construyen empresas. Hay mujeres que abren camino. Y hay mujeres que, después de haberlo recorrido, descubren que todavía tienen mucho por crear.
La historia de María Elena Mendoza y Vidales reúne esas tres dimensiones.
Mujer, madre, empresaria, líder y una mujer profundamente vinculada a AMEXME, ha construido una trayectoria marcada por el trabajo, los retos, las renuncias y también por la satisfacción de haber conquistado, como ella misma expresa, el derecho a ser quien es.
Hoy, el legado no termina: se transforma.
La creatividad que durante años encontró expresión en el diseño de interiores, en los espacios y en la creación de ambientes, hoy toma nuevos colores y se convierte en pintura. Próximamente, cerca de cien de sus obras llegarán al Museo de la Acuarela, en una exposición que representa para ella mucho más que una nueva etapa profesional: es una forma distinta de expresar su mirada sobre la vida, la creación y aquello que nos hace humanos.
En esta conversación para Mujer & Empresa, María Elena mira hacia atrás sin idealizar el camino, habla de lo que significó romper moldes en su época, de la fuerza de las mujeres cuando se unen y de los aprendizajes que deja una vida dedicada a construir.
Pero también mira hacia adelante.
Porque su historia nos recuerda que el legado no necesariamente es aquello que dejamos atrás; también puede ser aquello que todavía nos atrevemos a crear.

UNA VIDA CONSTRUIDA CON PASIÓN Y ENTREGA
Para quienes aún no conocen su historia, ¿quién es María Elena Mendoza y Vidales como mujer, empresaria y ser humano?
Hola, con gusto me presento como una mujer apasionada y entregada. Fui una esposa feliz y soy una madre orgullosa de mis cinco hijos, una amiga leal y una socia confiable.
Como empresaria, dediqué gran parte de mi vida al trabajo. Pude cosechar grandes logros profesionales y ejercer un liderazgo exitoso. Soy un ser humano sensible y creativo, que busca expresar y generar belleza en todo lo que me rodea.
Después de tantos años construyendo empresas y acompañando a generaciones de mujeres empresarias, ¿qué siente al mirar el camino recorrido?
Una mezcla de emociones: orgullo, satisfacción, melancolía, esperanza, entusiasmo y nostalgia. Una ensalada de alegrías y tristezas por lo bueno y lo malo que implica una vida así; renuncias, sacrificios y esfuerzos mayores a lo esperado, tan grandes como las satisfacciones cosechadas y los retos superados.
También está la conquista del derecho a ser lo que soy. Creo que soy una mujer de mi época que logró romper el molde, que luchó a brazo partido para salir adelante y que lo logró.

LA FUERZA DE LAS MUJERES QUE SE ACOMPAÑAN
¿Qué considera que ha sido el mayor aprendizaje que le ha dejado su vida como empresaria y líder dentro de AMEXME?
Que siempre se puede, que las mujeres unidas somos una fuerza imbatible, que el trabajo nos puede unir a todas porque compartimos las mismas dificultades.
Creo que AMEXME es importante porque visibiliza a las empresarias, que además de los obstáculos normales a todo empresario, vivimos el “extra” de la problemática de ser madres, hijas y esposas en un mundo que relega mucha de la responsabilidad familiar y emocional en las mujeres.
CUANDO LA CREATIVIDAD SIEMPRE ESTUVO AHÍ
Hoy la vida le abre una nueva etapa como artista. ¿Cómo nació este encuentro con la pintura y qué ha significado para usted?
La pintura y el impulso creativo fueron parte de mi vida desde siempre. Como diseñadora de interiores pude expresarlo en diferentes modalidades: perspectivas, diseño de mobiliario y creación de ambientes.
Desde mis primeros años de estudios profesionales, la pintura fue un espacio de recreación y expresión. En ella se pueden plasmar sentimientos, sensaciones y anhelos, nuestra filosofía de vida, sin necesidad de palabras.
Próximamente presentará cerca de cien obras en el Museo de la Acuarela. ¿Qué representa este momento en su vida y qué le gustaría que el público descubriera a través de su obra?
Es un hito importante en mi vida. Estoy profundamente agradecida con las autoridades del Museo que me han concedido esta oportunidad.
Es una emoción enorme poder exponer mi obra al público, el cual espero que se lleve a su casa la emoción de estar vivo, la maravilla de la creación y la alegría que nos rodea.
LA CREACIÓN COMO UNA FORMA DE MIRAR LA VIDA
¿Existe alguna pintura que represente especialmente una parte de su historia o de sus emociones?
Sí. Aunque en todas intento expresar mi admiración por la vida, en el lienzo titulado La Creación quise plasmar el inicio de la vida, el punto que da comienzo a la gestación del ser humano, el ambiente que rodea ese momento de pura magia biológica que es el origen de toda nuestra experiencia consciente.
Quise rendir homenaje al medio que genera y posibilita nuestra existencia, que condensa todo.
CREAR UNA EMPRESA. CREAR UNA OBRA.
Después de tantos años de experiencia, ¿qué similitudes encuentra entre construir una empresa y crear una obra de arte?
El arte es un ejercicio solitario, de expresión álmica transparente. No puedes esconderte; tiene la cualidad de expresar lo más íntimo del artista.
Una empresa es trabajo de equipo: unir talentos, coincidir circunstancias y lograr conexión en todos sentidos: colaboradores, proveedores y clientes.
La similitud está en la intención del proceso creativo, en el tesón, la sabiduría y el valor para expresar y hacer lo que se necesita hacer. En ambos ambientes, la palabra, la acción y el ejemplo son determinantes para un final exitoso.
NUNCA ES TARDE PARA VOLVER A COMENZAR

Su historia demuestra que nunca es tarde para comenzar un nuevo sueño. ¿Qué mensaje le daría a las mujeres que desean reinventarse, pero aún no se atreven?
Justamente, que se atrevan. Que la vida es un milagro gozoso que debemos ejercer con plenitud y a conciencia; mientras se nos conceda la gracia de estar vivos, hay que estarlo con integridad e intensidad, encarando cada día con valor, con ganas, con pasión y entusiasmo.
Hay grandes artistas que se atrevieron y lograron su obra en la tarde de su vida.
MIRAR HACIA ATRÁS CON GRATITUD
Si pudiera conversar con aquella María Elena que iniciaba su camino profesional, ¿qué consejo le daría desde la experiencia que hoy tiene?
Le diría que confiara más en los dones que Dios le dio, que esos dones, con trabajo y dedicación, crecerían y darían frutos inimaginables.
Y que no se preocupara tanto, que cada dolor y cada obstáculo le darían la fuerza para enfrentar el siguiente, que al final lo lograría gracias a su capacidad de convertir lo negativo en positivo: cada revés en una oportunidad, cada herida en una fortaleza.
Fracasos y éxitos pavimentando un camino satisfactorio.
EL LEGADO QUE PERMANECE
Finalmente, ¿cómo le gustaría que las futuras generaciones de mujeres empresarias la recordaran y cuál quisiera que fuera el legado que permanezca a través del tiempo?
Quisiera ser recordada como una persona que nunca se rindió, que vivió sacándole jugo a cada día hasta el final.
Mi legado de trabajo es la empresa que mis hijos ahora dirigen. Mi legado familiar vive en mis nietos amados, que surcan el futuro en sus propias individualidades. Mi legado de artista espero que sea el mensaje de reverente admiración a la creación que a todos nos puso en este mundo.
EL LEGADO TAMBIÉN PUEDE REINVENTARSE
María Elena Mendoza y Vidales nos recuerda que una trayectoria no se mide solamente por lo que se construyó, sino también por la capacidad de seguir creando.
Después de una vida dedicada a la empresa, al liderazgo y a la construcción de caminos para otras mujeres, hoy sus manos vuelven a crear desde otro lenguaje.
El lienzo se convierte así en una nueva conversación.
Una conversación sobre la vida, la belleza, la creación y la posibilidad de comenzar otra vez.
Porque hay legados que no se quedan en el pasado.
Se transforman. Y encuentran nuevos colores.