
En México, en los últimos años, la presencia de las mujeres en puestos directivos altos ha aumentado en gran manera, se tiene contemplado un aumento del 35% durante el periodo del 2022 al 2023, sin embargo, aún nos encontramos demasiado lejos de alcanzar la paridad de género en las altas direcciones y los consejos de administración.
Se dice que el porcentaje de mujeres en los puestos altos, disminuye conforme más alto sea el rango, es que actualmente aun con todos los avances que hemos tenido, las mujeres seguimos siendo consideradas como no capacitadas totalmente para poder desempeñar algún puesto o cargo con alta responsabilidad, mucho menos alguno directivo, solo el 5% de las empresas cuentan con una mujer como CEO, lo cual no es agradable escuchar porque las mujeres fomentamos el liderazgo basado en la comprensión y empatía.
Los obstáculos principales a los que nos enfrentamos las mujeres cuando buscamos puestos altos o de liderazgo son los de discriminación de género y la falta de confianza en nosotras mismas, porque nos dejamos llevar en la mayoría de los casos por nuestra inseguridad y autosabotaje, acompañados por el
miedo a dar ese paso tan importante que es el de arriesgarnos a luchar por lo que queremos y nos apasiona.
El 2024 ha sido de grandes e importantes cambios, no solo porque tenemos la primera mujer presidenta en toda la historia de México, sino porque las pymes son lideradas por mujeres y tienen un impacto sustancial dentro de la economía nacional, además de que generan significativamente empleos,
si ponemos atención en el significado real, es totalmente alentador porque nos están diciendo que las pymes son mujeres emprendedoras que vencieron sus miedos y se arriesgaron a iniciar con una idea para convertirla en un negocio que les genera sustento y ganancias.
Asumir un puesto direccional es un gran reto que conlleva muchas responsabilidades todos los días y en muchos aspectos, el verdadero desafío viene al comenzar a ejecutar las acciones, justo cuando das el primer paso más allá y te encaminas a dirigir, porque comienzas a tejer tu estructura estratégica delegando tareas y funciones, cuando comienzas a desprenderte de la parte operativa a la que solías estar acostumbrada y te enfocas más en guiar a la organización para cumplir con los objetivos establecidos, es ahí cuando requieres toda la confianza y seguridad que puedas tener, en ti misma y para ti, debes dejar de pensar que no estás lista y no eres capaz, tienes que trabajar esa parte y debes ser tu mejor aliada, la que confía en ti y se siente satisfecha y tranquila.
Los puestos directivos altos están totalmente relacionados con el empoderamiento femenino, ya que no importa que haya pocas o muchas oportunidades en las empresas o corporaciones, si nosotras no tenemos la formación y no nos sentimos seguras de nuestras capacidades, jamás seremos reconocidas y tampoco tendremos visibilidad. La falta de representación femenina en cargos directivos es una muestra de que nos falta mucho por reconocernos a nosotras mismas y valorar todos nuestros esfuerzos diarios.

Si te encuentras en un puesto directivo, tienes que aceptar que estás donde mereces estar, actúa y muévete como una persona exitosa, no le des espacio a las dudas e inseguridades, no te permitas desconfiar de ti misma porque allí radica una de las claves principales por las cuales habemos tan pocas mujeres en puestos altos, la inseguridad y el miedo, no nos dejan avanzar y fungen como factores principales para que nosotras mismas nos limitemos y no tengamos la visión y seguridad para llevarnos a escalar puestos altos y mantenernos firmes en el medio.
Nunca vas a estar 100% lista, así que lánzate hoy mismo por ese nuevo reto, porque así funciona la vida y ya lo has hecho antes, muchas veces “no estabas lista” sin embargo comenzaste con algo nuevo, la universidad, tu primer trabajo, tu primer ascenso, tu cambio de empresa, tu cambio de oficio.
No siempre tenemos la oportunidad de calificar en grandes empresas y organizaciones para obtener un puesto directivo alto, lo que si podemos hacer es crear nuestro propio emprendimiento, negocio o empresa y ser la directora, administradora o CEO, las mujeres somos decididas, valientes, resilientes y perseverantes, nos destacamos por nuestra capacidad para afrontar retos y adaptarnos a todos los cambios, debemos aprovechar todas nuestras capacidades y habilidades para poder participar en todos los sectores y niveles económicos de nuestra sociedad, no solo buscando un puesto.
Puedes tener la mejor educación, puedes ser muy inteligente y gozar de basta habilidad para desempeñarte en determinado puesto o labor, si no tienes confianza en ti misma, si no crees en ti y no te sientes segura de lo que eres, jamás podrás llegar a un puesto directivo por tus miedos mal infundados, no depende de las oportunidades o empresas, depende de nosotras mismas salir a crearnos mejores oportunidades en todos los aspectos, si no puedes liderarte a ti misma, no podrás liderar ninguna empresa y estructura, no veas obstáculos, crea tus oportunidades y vence el miedo.
Dejemos de darle importancia a todo lo externo y concentrémonos en todo lo interno. Para ser directora ejecutiva, primero te lo debes creer, es la clave del éxito.