El camino del ser

Desde hace tiempo que comencé con la búsqueda de mi realización y principalmente el deseo de encontrar el equilibrio en mi vida, ese tan deseado principalmente cuando todo en casa está mal, cuando las finanzas están débiles, cuando la autoestima se esfumó por completo de un día para otro y cuando estas a punto de mandar todo a volar y sueñas con cambiar completamente tu vida pidiendo ayuda sin saber a quién…

Así me encontraba en aquel entonces nada de lo que intentaba me salía bien, con mi esposo la comunicación era cada vez más agresiva y siempre recibía reproches de todo lo que yo hacía mal, pero yo me sentía la victima de sus acciones en mi contra, no se diga en el negocio que cada vez me pedía más atención y tenía menos ingresos, ¿Por dónde comenzar? Esa era mi pregunta más frecuente, ¿Cuál era el primer paso?

Nadie tiene el manual que explica cómo resolver la vida o como es la mejor manera de vivirla, es difícil porque todos tenemos diferentes propósitos. 

Ahí estaba yo buscando entonces mi propósito, y descubrí que ese era el PRIMER PASO, reconocer que yo estaba en este mundo para algo y te cuento que duré algún tiempo buscando ese propósito, hasta que comprendí que no se trataba de ser la Madre Teresa de Calcuta o la fundadora de una gran asociación civil o cualquiera que yo pudiera haberme imaginado, más bien se trataba de encontrar esas cualidades que yo tenía y aprovecharlas además, se trataba de ver con claridad los retos a los que me había enfrentado durante mi vida. Wow me sentí mucho mejor de saber que no se trataba entonces de saber que personaje vine a ser, sino que se trataba de encontrar solo una mejor versión de mí. 

Después de algún tiempo pensaba que ya deberían ir mejor las cosas en mi vida, se suponía que ya sabía cómo es que yo quería vivir y que ya había entendido eso en lo que había venido a evolucionar, ya había DESPERTADO, SEGUNDO PASO; cuando PUM, vienen las perdidas, viene el caos, viene la desilusión de algunas personas que desparecen de tu vida y me dejan un sabor amargo, ahí estaba yo llegando al TERCER PASO, de este camino del ser, el desapego. Tuve que aprender a soltar, dejar ir, reconocer que nada es para siempre y que nada ni nadie nos pertenece pase mis duelos y me volví a levantar segura de que ya iba en el camino correcto ahora sería diferente.

Comencé a despertar a las tres de la mañana con mucha información nueva e interesante en mi cabeza algo así como revelaciones, sentía que mi vida podía ser más interesante, quería aprender muchas cosas, leía varios libros a la vez, tome curso tras curso, comencé a sentir un deseo muy grande de ayudar a las personas y estaba viviendo momentos creativos muy intensos, pero yo estaba totalmente agotada frente al CUARTO PASO de este camino del ser, la expansión, mi alma ya sabía que yo la estaba escuchando y obedeciendo, sentía que ya no quedaba tiempo que urgía un cambio para el mundo y que yo era responsable incluso de promover ese cambio, no descansaba, todo el tiempo pensado que más podía hacer para ayudar a miles de personas y rápido, hasta que troné, me agote demasiado, enferme y tuve que descansar, en medio del descanso me enojaba pensar que mi cuerpo era limitado y se había cansado, pero la verdad es que así es; vivimos en un cuerpo limitado, que se cansa que necesita tomarse su tiempo y su ritmo, el alma no lo comprendía porque el alma es ilimitada y había estado mucho tiempo esperando por mi cuerpo para que fuera el vehículo para lograr eso que desde un principio se propuso hacer en esta experiencia humana. Que gran revelación, saber que somos seres espirituales con un propósito viviendo una experiencia humana para alcanzar dicho propósito.

Tuve entonces que negociar con mi cuerpo y con mi alma, tener un encuentro muy íntimo dentro de mí para aprender a comunicarnos y seguir a un ritmo considerable este maravilloso camino del ser, ahí es donde voy caminando en el QUINTO PASO, buscando la trascendencia de mis acciones, creando herramientas para el mundo, para sembrar el bienestar en cada persona que se acerque a mí, no todo es miel sobre hojuelas porque en el camino seguimos necesitando recordar los pasos recorridos para tomar más confianza, para lograr un mayor entendimiento y en fin, llegará el día en el que termine este maravilloso recorrido, llegará el día de encontrar el último paso que es entregar el cuerpo y regresar al maravilloso lugar del que todos hemos venido, pero felices de haber entendido el propósito y de haber sido ese que venimos a ser.

Por Paula Ofelia Hinojosa Sánchez/ Politerapeuta de activación Personal, Empresaria y Promotora de la Prosperidad social/ FB: paulahinojosas/ Youtube: paula hinojosa/ IG:paula.hinojosa.oficial Correo: pau@paulahinojosa.com Contacto: 3339546468

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