Una historia de vocación, aprendizaje y sabores que dejan huella.

Chef Internacional · Asesora gastronómica · Promotora de ingredientes locales y cocineras tradicionales · Docente · Jurado en eventos gastronómicos · Miembro del Vatel Club Morelos.
Especialidad: Cocina mexicana contemporánea · Gastronomía internacional · Operación de eventos · Turismo gastronómico
Hay quienes eligen una profesión. Y hay quienes descubren, con el tiempo, que aquella profesión ya los estaba buscando.
La historia de Nataly Martínez comenzó mucho antes de una cocina profesional: entre las instrucciones que su madre le dejaba para preparar la comida de su hermana y aquellos primeros sabores que, casi sin saberlo, fueron despertando una vocación.
Originaria de Cuernavaca, Morelos, y egresada del Instituto Gastronómico Corbuse como Chef Internacional, su trayectoria comenzó profesionalmente en Verdesalvia, donde llegó a consolidarse como Chef Ejecutiva. Desde entonces, su camino la ha llevado a representar a Morelos en encuentros gastronómicos nacionales e internacionales, impulsar los ingredientes locales y acompañar el trabajo de cocineras tradicionales, además de participar en la formación de nuevas generaciones.
Hoy, como Gerente de Alimentos y Bebidas de Jardines de México, lidera experiencias gastronómicas, cenas maridaje y eventos de gran formato, mientras continúa desarrollándose como asesora gastronómica en proyectos culinarios y turísticos.
Pero quizá lo que mejor define a Nataly no está en los cargos que ha ocupado, sino en la manera en que entiende su oficio: observar, aprender de otros, respetar las distintas formas de cocinar y buscar que un sabor sea capaz de despertar un recuerdo.
Porque para ella, cocinar no termina cuando el plato llega a la mesa.
Empieza cuando ese sabor logra quedarse en el corazón.
*¿Quién es Nataly Martínez y cómo descubres tu pasión por la industria gastronómica y de hospitalidad?*
Soy una persona apasionada por todos los proyectos que decido tomar; cada uno los hago míos y busco la manera de que tengan éxito, buscando dejar huella siempre, sobre todo en las personas.
Siempre digo que la gastronomía me encontró a mí.
Desde pequeña, mi mamá me dejaba escrita una nota con lo que tenía que hacer para darle de comer a mi hermana, porque ella trabajaba. Me escribía el proceso para hacer una sopa de fideos o cualquier otra cosa sencilla cuando tenía apenas 10 u 11 años.
Después, con el tiempo, mi madre fue cocinera en el Hotel Villa Béjar y conocí ese ambiente, pero no le tomé importancia.
Ya más grande, busqué una escuela porque había dejado mis estudios. En ese entonces trabajaba vendiendo jugos, licuados y esas cosas en un negocio de mi tía. Tendría unos 20 y tantos años, más o menos.
De repente llegó un chef que estudiaba en el Instituto Gastronómico Corbuse y le pregunté dónde estaba la escuela y si era bueno estudiar ahí. Recuerdo que iba a diario por un jugo y yo lo veía pensando que era inalcanzable estudiar eso, que era muy caro.
Pero con el apoyo de mis amigas y mi madre, juntando entre todas un poco de dinero, pudimos costear las mensualidades.
Inicié mis prácticas en Anticavilla y entonces hicimos clic la gastronomía y yo. Vi que se me daba con mucha facilidad y empecé a crecer rápidamente en este ambiente, fluyendo como si toda la vida hubiera sido cocinera, hasta llegar a ser Chef Ejecutiva después de casi cuatro años en Anticavilla.

Así inició mi historia en la gastronomía.
Sin afán de sonar presuntuosa, recuerdo que en mis inicios me preguntaban cómo le hacía para que todo me quedara muy rico o para que todo me saliera bien, y les contestaba:
“¡Lo traigo en la sangre!”
*¿Qué representa para ti liderar el área de Alimentos y Bebidas dentro de un espacio tan emblemático como Jardines de México?*
Mucha responsabilidad, pero sobre todo un reto cada día de mi vida.
No es fácil mantener buenos resultados durante tantos años, pero créeme que cada día me exijo más para no caer en zona de confort y seguir creciendo, fortaleciendo la gastronomía morelense y sus productos locales, así como a las cocineras tradicionales.
Jardines de México ha sacado lo mejor de mí y me ha acompañado en todos mis procesos: me reta todos los días y me respalda al mismo tiempo, compartiendo con las nuevas generaciones la gastronomía y el amor por el estado de Morelos.

*¿Cómo logran integrar gastronomía, naturaleza y experiencia dentro del concepto que vive el visitante?*
Buscamos que llegues a un espacio en armonía, donde puedas sentirte en un lugar mágico y comer rico por encima de todo.
No buscamos ser superfluos ni rebuscados en cada plato, sino que puedas disfrutar cada bocado, siempre escuchando los sonidos de la naturaleza en armonía con lo que estás comiendo.
*¿Qué importancia tiene hoy la gastronomía dentro del turismo experiencial?*
¡Creo que toda!
Hoy el turismo se mueve fuertemente por la gastronomía; las personas buscan comer bien en todo momento, más que antes.
Ahora viajas para comer; antes solo buscaban la experiencia.
Por eso estamos siempre listos para ofrecer lo mejor en todo momento.
*¿Cuál consideras que ha sido tu mayor aprendizaje liderando equipos y experiencias gastronómicas?*
El mayor aprendizaje es el trato con la gente.
Detrás de cada plato, de cada experiencia, de cada logro, siempre hay enseñanzas, aprendizajes de vida y errores, claro, pero sobre todo pasión.
He aprendido tanto de muchísimas personas en estos años: de sus sabores y formas de cocinar; cada una tiene sus verdades en cada plato.
Muchos chefs creen tener la verdad sobre las técnicas y los procesos, pero yo he aprendido a observar en cada persona su forma única de cocinar, a respetarla y a honrarla.
Cuando se puede y lo necesitan, les doy un consejo o una palabra de aliento para que sigan haciéndolo con pasión. También enseño cuando es necesario, obvio, pero casi siempre aprendo.
*Desde tu perspectiva, ¿qué oportunidades tiene Morelos para consolidarse como destino gastronómico?*
Muchas.
En cuanto los sectores —turismo, chefs y cocineras tradicionales— se pongan de acuerdo, será muy prometedor posicionarnos como destino gastronómico.
*¿Qué buscas generar en las personas a través de las experiencias gastronómicas que desarrollas?*
Una huella en sus corazones.
Una experiencia que pueda recordarles algún sabor de sus abuelas, un viaje a través del paladar o un recuerdo para toda la vida.
*¿Qué legado te gustaría dejar dentro de esta industria?*
Dejar un precedente en la industria gastronómica, marcando una directriz de calidad y excelencia en el servicio.
Ser quien logre sacar lo mejor de las personas cada día y dejar huella en algún joven —o no tan joven— con mi ejemplo y liderazgo.
Y, ¿por qué no?, tal vez inspirar a las nuevas generaciones a ser la mejor versión de sí mismas en todo lo que hagan.
